Accés al contingut Accés al menú de la secció
 
Per reproduir correctament aquest contingut és necessari instal·lar el programari Adobe Flash Player. Si us plau, baixeu-vos l'última versió, només us requerirà uns instants.



RADIOLOGÍA CONTRASTADA

La radiología contrastada es una forma de diagnosticar que incluye varias pruebas; estas pruebas pueden variar ligeramente en función de los protocolos de trabajo de los diferentes servicios y centros.

¿En qué consiste?

Consiste en realizar un estudio sobre las formas y el funcionamiento de las diferentes estructuras del cuerpo humano mediante una pantalla de fluorescencia con rayos X y un medio de contraste o sustancia opaca en estos rayos (como el bario y el yodo) que se inyecta, se ingiere o se introduce en forma de lavativa, dependiendo del caso, y que facilita la visualización de estas estructuras.

¿Para qué se utiliza normalmente?

Sirve para detectar la existencia de alguna enfermedad como úlceras, piedras, tumores benignos, tumores malignos, procesos inflamatorios y valoraciones postquirúrgicas.

¿Cómo se realiza?

Justo antes de realizar estas pruebas tiene que desnudarse, descalzarse y ponerse una bata; también tiene que sacarse las joyas y los objetos metálicos porque interfieren en la visualización e interpretación de las imágenes.

A continuación, le administran el contraste y se obtienen las radiografías. Durante el proceso de captación de imágenes, en la mayoría de las exploraciones, le indican diferentes posiciones, de pie o tumbado en la mesa de estudio; también le piden que esté inmóvil y sin respirar para evitar que las radiografías queden borrosas.

¿Cómo se tiene que preparar?

Para la mayoría de estas pruebas hay que estar en ayunas al menos 6 horas antes de empezar; durante este periodo de tiempo no es conveniente que fume.

Para las radiografías contrastadas del sistema digestivo, el estómago tiene que estar vacío para que el estudio sea válido para el diagnóstico.

¿Qué experimentará antes y después de la prueba?

Puede ser que encuentre desagradable el sabor y la consistencia de la preparación del líquido de contraste, ya que normalmente es espeso y terroso (en el caso del bario) o con gusto de anís (si se utiliza otra sustancia alternativa); además, cuando lo ingiera puede tener ganas de eructar. En el caso del yodo puede notar una ligera sensación de calor en la cara, en el cuello y sobre todo en la zona genital.

También se dará cuenta de que la mesa de estudio donde le harán la prueba es dura y fría.

¿Quién le hará la prueba y dónde?

Personal técnico o un enfermero o enfermera le hará la prueba y le controlará en todo momento; el estudio se hace en una sala especialmente condicionada para cada exploración. El especialista en radiología supervisa la prueba, interpreta las imágenes y emite un informe firmado para el médico que ha solicitado el estudio.

Situaciones especiales

Dado que son exploraciones que utilizan rayos X, tiene que avisar a su médico y al personal enfermero o técnico si está embarazada o cree que puede estarlo.

Otros aspectos destacados que tiene que tener en cuenta

Son pruebas diagnósticas no invasivas ya que el contraste que le administran no acostumbra a producir reacciones alérgicas, excepto en personas alérgicas al yodo; además, los productos utilizados en la radiografía contrastada no son radiactivos.

Tiene que ser consciente de que este tipo de exploraciones le pueden hacer sentir incómodo.

La radiología contrastada incluye otras pruebas menos habituales, como la sialografía o estudio de las glándulas salivares, el esofagograma o exploración del esófago y la defecografia o valoración de la función evacuando del recto.

Hay diferentes tipos de radiografías contrastadas, que se clasifican según el sistema o la parte del cuerpo que se estudia.



Fecha de actualización: 09.11.2012